26/5/07

La gente baila en las mesas


Seguramente había ingerido unas cuantas cervezas. Su técnica era simple, un poco reciclada con los años pero igual de efectiva siempre que encontraba a una niña, mujer, futura amante o futura algo, le decía lo siguiente: "recuerdas esta película, pues bien siempre he amado la siguiente frase", a veces usaba frases en italiano y eso sonaba más gracioso, otras repetía "te acuerdas cuando dice", y de esta manera tenía un gran catálogo de frases que podía usar para lanzar su conquista. Su favorita era "tu me haces querer ser un mejor hombre".

Esa noche a pesar de no proponérselo, sabía que terminaría diciendo una frase de cajón. Pero antes de eso llamó. De esos días en que poco importa, el alcohol lográ hacer efectos donde, digamos la verdad, la gente se siente más libre de hablar. Así que conteste y le dije “Seguir un sólo camino es retroceder”, frase de un cineasta ruso (debería aprendermela en el idioma original). Yo también conocía frases para toda ocasión, también podía inventar frases de películas que no había visto. Luego dijo, venga, la gente ya va a empezar a bailar en las mesas.

Le encantaba esperar, esperar toda la noche para ver los tacones, temblar encima de las mesas húmedas de vasos plásticos y rodajas de limón. Le recomendé a pesar que dice que no baila, de sacar a la niña que seguramente fumaba mirando a un lado pues su gran grupo de amigos, ebrios ya se besaban en grupos pares. Quizás, también le dije si no es ella la elegida, debe haber por ahí otra con un gran escote, que esa noche se puso antes de salir de casa para atrapar las miradas.

Esa noche no dirá frases de películas, ni bailará en la mesa. Solo continuará disfruntando de un espectaculo que le era ajeno. Aquí a la gente le gusta bailar en unas cuantas baldosas.