
.A tiene costumbres distintas. Vivé en los horarios de otros paises. Se despierta de noche se acuesta de día. Es por eso que su ciclo vital se ve interrumpido, sus emociones y sentimientos son distintos, no estan al mismo ritmo que el resto del país. De esta manera su existencia se encuentra refugiada en el silencio de la calle en la noche y en esconderse del sol en el día. Pocas quedan entonces las oportunidades de salir a la calle y darse una vuelta con la gente diurna.
Hoy continuará con sus hábitos, desayuno de café y cigarrillo a las nueve de la noche, alimentación rápida y fácil a las 2 de la madrugada, cena a las 10 de la mañana, algo para calmar el hambre de la noche anterior. Sin embargo, aunque para algunos parece extraño, su vida era de lo más normal, solo que todo para él era al contrario.
Entre sus amores, existia el amor por una niña. No la veía seguido (ya sabemos por su vida de noctambulo) pero pensaba y soñaba con ella todo el resto de los minutos, cada instante. Sus largos momentos pensando en su amor, sólo podía acariciar las teclas del piano, jugando una a una, bailando como le hubiera gustado que sus palabras pudieran decir. Todo continuó así por unos largos años y meses, de su puesto de trabajo, al piano a la cama. Pero esta noche algo cambió.
.A se levantó, abrió la puerta de la casa que daba a la calle, y se sentó en la entrada a ver el cielo nublado de esta ciudad. Estaba ahí solo esperando para verla llegar al barrio. Pensó, como el miedo puede llegar a interrumpir todo. Pues bien, a pesar que temierá salir a la calle, temierá a la gente que se le acercaba y lo rosaba, temierá a sentir que sus sentimientos son burlados o humillados a lo unico que no le tenía miedo era a la música. Por eso esa noche, a pesar que todos los rituales se puedan dificilmente romper compondrá dos obras que me hizo escuchar Inestabilidad y El Amor Secreto. Tan solo le responderé lo siguiente: No dejes que el miedo se vuelva una costumbre, pues cuando no exista te sentirás que te hace falta algo.