25/5/07

Hasta el nunca jamas



Reconstruir un pasado se puede llegar a convertiir en un pequeño juego. Uno pone algunas cartas sobre la mesa, a veces hay varios jugadores, otros hacen trampas, algunos olvidan o reservan una buena jugada, pero siempre al final, todos ganan. Ese es el punto, ver como la memoria se puede fragmentar y volver a pegar a pedazos, de burlas y de risa.

Así que esa noche llegará a casa con la sonrisa en las orejas, dos latas de cerveza vacia en sus bolsillos, un taxista que vuela por la ciudad que vuelve a reconocer. Esa madrugada, no hará el mismo ritual de siempre. Pensará que lo bueno de pensar no es pensar tanto. De esta manera, se dispondrá a mirar el techo un rato. Dejarse el reloj puesto en su muñeca y escuchar el tic tac que guiaba su intención de no pensar. Así que ira a la cocina, buscará algo con que llenarse el alma, el estomago ya vacio de una comida ligerita, de un sitio de ambiente agradable y de bajo precio donde ella lo había llevado.

Pero no podrá evitar cantar la canción que aprendió hace unas semanas, bailará un rato solo, y pensar que tenia que conseguir 3 amigos para jugar tarot otro día con ella. Pues había descubierto ese día que el olor de los pinos "humedos" le traían recuerdos de como tener un pasado es pertenecer a otra memoria.