
Si alguna vez se preguntan porqué los ritmos cardiacos pueden ser producto tan sólo de algunos químicos cerebrales, me dispondré a explicar el porqué. Algunas veces se siente que las palabras pueden ser fórmulas para decir las siguientes frases: Dame tiempo, lo que dices me ardé, amar debe no contener preguntas, los limites no existen y me rompes el corazón.
Pues bien, ese día él pondrá agua y jabón y hará burbujas en el aire. No era eso acaso el amor, tan sólo instantes que aparecen, son hermosos, muestran muchos reflejos, alguna vez se van lejos, otras veces explotán con solo un parpadear de ojos. Ella creía que era eso, algo frágil. Algo que no se podia atrapar con las manos y menos aún guardar eternamente. Eso era por lo menos el amor que él le podía proporcionar, ella solo podía esperar que un día él le llenara de burbujas la habitación, o otro dia olvidará poner el jabón en el agua. Como poder decir las palabras correctas, si se es torpe, se es torpe siempre, pues no hemos encontrado la fórmula de mantener una burbuja de jabón eterna por siempre.
Pero no, ella sabía que aquello que nos hace ver las cosas a través de la transparencia no hieren, son extrañas pero al contrario no hace daño, pues al otro lado de la burbuja, vemos nuestro reflejo y con tan solo soplar un poco la verdad se irá lejos, o mejor aún si soplamos bien quizás llegue al corazón de la otra persona. Es por eso que los ritmos cardiacos son tan sólo aire químico.