31/5/07

El vicio de las modelos


Esa noche llegará a casa. El virus sigue presente igual que el recuerdo de las modelos fijas en una pantalla que siempre quedarán eternamente sonrientes eternamente hermosas. Esa noche descubriremos juntos imágenes que nos hacian soñar. Una modelo abrurrida con su peinado estilizado, su ropa unica y su mirada perdida en una revista de moda, donde se profundizaba mientras el agite de la noche y de los flashes y de la música rondaban alrededor de ella.

Pero no .F se dará cuenta que la belleza esa noche no se encuentra en un gran diseño de una gran diseñadora ni en la posé automatica que surge cuando el dice por favor una foto. No la belleza se encuentra en una persona que llega cuando el está desesperado, hundido entre tanta farsa de sonrisas entre tantos cuerpos que no paran de moverse y de mirarse los unos a los otros. Seguro ese era su trabajo ver lo de los otros. En cambio, yo prefería llegar al rescate de la moral cuando su voz por el telefono me decía no hay nada no hay nada. Entonces sabiendo que él era el protagonista por lo menos de mi noche llegaré para ser su asistente entre tantas modelos que no dejan de mirarnos de manera extraña.

.F entenderá ese día que estar con las modelos y parecer tranquilo necesita un frasco de antibioticos, una bebida energizante y una amiga fiel que no lo dejará caer en la depresión de creer que perdió el momento perfecto el instante adecuado. Ese es el vicio, el vicio de creer que las imagenes nos aportan algo, al final de cuentas nos aporta mas una gaseosa en un sencillo restaurante japonés donde cansados nos miramos las caras, comemos para calmar el hambre y regresar a casa con muchos recuerdos. Seguramente ninguna modelo se acordará de nosotros pero es que acaso queremos permancer en la memoria de otros. Me preguntó, .F desea que los otros permanezcan en su memoria?