Anoche tuve un sueño con un viejo charlatán de mi querido corazón. De aquellos sueños que hacen pensar: "tengo que contactarlo". En esos días donde el sueño se ha tomado un poco de las sábanas, y el poco sol allá afuera, deja ver por la ventana que has sido de los últimos en despertarte, el cargo de conciencia por lo menos te dice, ve tendría que ser por algo que el sueño te ha cogido, quizás si, la razón es que estuve soñando con el.
Dejo pasar el día dentro de los afanes del cotidiano, y en la noche antes de irme a dormir, me acuerdo del sueño. .Pi y yo volviamos a vernos, que extrano era, pero que ese sentimiento extraño era agradable. .Pi me sonreía y yo le sonreía. Era como vivir algo nuevo, pero con la sensacion de haber ya pasado las estapas aterradoras de los primeros pasos del conocimiento.
Entonces sin pensarlo dos veces me digo: le escribire un pequeno mensaje, esos idiotas, sobre todo cuando uno sabe que ha cometido errores, que quizás .Pi me detesta, o quizás no le importo, o quizás no quiera que lo contacte. Sin perder tiempo tan sólo pensé escribirle un "oye pensé en ti, soñé contigo y quiero saber como estás".
Los sistemas de redes sociales matan la poesia y la magia de cartas post-amor. .Pi esta comprometido. A parte de la barrera pixelada de decirme, no seas así, ahora tiene a alguien, no vas a escribir como la vieja amante que dice, ahora si como has estado. La barrera de pixeles me bloqueo, igualmente que me bloquea ver las fotos de las redes sociales, pues inmediatamente los juicios hacia el nuevo amor de .Pi, son "claro es una chica, rock-n-roll", "seguro consume igualmente drogas", "es anorexica de alcohol". Y yo sin apenas conocerla y sin saber de .Pi después de mas de dos años, me digo: No seas injusta de pensar eso, y no seas justa de escribir una carta diciendo: Anoche soñé contigo, y realmente me haces falta.