28/7/15

Un gazpacho de Autor mas no un gazpacho de amor...


Las despedidas en este momento de mi vida aparecen en forma de pequeñas latas de berberechos y zamburiñas de tienda gourmet.

Todos los sentimientos que se pudieron tener quedan devorados en tan solo un abrir y cerrar de ojos o en este caso, tal como lo has mencionado mis sentimientos unipersonales arrugados al igual que las almejas solo reflejan ser parte de mi individualidad y de mi  susceptibilidad.  No hacen parte de ti y por ende tus disculpas son solo por empatía hacia aquel ser humano con quien compartiste algo... un algo irrelevante como los berberechos y zamburiñas al fondo de la lata.

Ahora que bien, has quedado con la galantería de presentarte de nuevo, sonriente y como si nada.  Tan solo preocupado porque la que te plancha las camisas estará de vacaciones y la nueva mancha de aceite que te has hecho de forma nerviosa al tomar una de las zamburiñas gourmet, ha hecho una mancha de esas que no se quitaran debido al calor y a la falta de aquella que te limpia la ropa.

Luego te has acercado a mi y me has dicho
- Estamos en dos dimensiones diferentes tu y yo.

Y me dan ganas de responderte, hasta ahora te das cuenta?

Pero ya no podia mas, no podia mas el ver y no reconocer, el pensar si realmente la fiebre del delirio logro darme claridad después de unos días de sudores intensos y pesadillas nocturnas.  Sentada ahí te veía como a poco te ibas hundiendo en esa nueva postura, como tus piernas temblorosas me ponían mas nerviosa, como los comentarios tipo bumerán me rebotaban y me hacían cada vez alejarme mas y mas y mas y mas.

La incomodidad de la situación devoro cualquier esperanza si es que la hubiera, y más aún la naturalidad quedo reducida cuando presentaste el gazpacho de autor.  Viniste a darme un ultimo adios y un hasta nunca con mucha clase.

Cumpliste con tu objetivo y como un dandy limpiaste tus culpas bajo la sombra de la sensibilidad del otro.  Posicionar tu punto de vista bajo la burla de la situación del otro.  Viniste a probar que eres un buen tipo a pesar de lo que piense el otro.  Y luego quieres salir corriendo a tu casa, como liberando de todo...

Vaya manera de acabar, con media botella gourmet sin terminar y dos berberechos que flotan aun en la lata, una despedida por siempre y un deseo de nunca mas volvernos a ver.  Puesto claro esta, las dimensiones son diferentes y en la tuya no se puede estar, porque no soy una chica gazpacho de autor.