Se que es habitual desear descansar de cualquier actividad, retomarla luego, darle una nueva narrativa. Cambiar de método y en cierta forma es agradable volver al pasado cuando ya este quedó dentro de una caja metálica, un sobre arrugado o detrás de una puerta que se cierra.
En cierta manera, dialogar siempre es dificil, escribir permite corregir y borrar. Las palabras que se lanzan en los diferentes caminos de los sentimientos son memorables y quedan para siempre.