Lo digo de nuevo, las excusas son pequeños trastos, que acumulan mis oidos, y me hacen sentir, otra vez, como me crees idiota, pero no importa, lo acepto, de nuevo equivocación como si me encontrara en un concurso americano de premios y saliera un gran WRONG en la parte de arriba de mi cabeza y como un martillo me golpeará en el craneo y el público riera a carcajaras, salgo del escenario. Vamos .JC, el mundo de la comunicación sólo me deja darte el título del gran permormance de las excusas, como la sonata K310, voy para aquí sonrío, digo par de babosadas luego digo no fui, luego digo vamos y luego digo no puedo. Un voy y viene, al igual que hoy se acaba mi inspiración para tí, y te clasifico como un charlatan, de vieja escuela, de los que calientan el oído, miel en las orejas, y luego la miel se queda pegada se hace incomoda, las moscas innundan la habitación y tan sólo tomo el matamoscas para tapar el recuerdo.
Ah como hace de bien escribir para nadie, al fin al cabo que va, quizás todo sea parte de la ficción que me invento con mis sentimientos hacia la gente, como diría mi dulce y tierno hermano terminaré vieja, con bigote y con muchos gatos alrededor. Pero que más da, no es cierto, por lo menos no doy excusas y eso me hace sentir bien.